Entrevista La Verdad. 23/12/2018

«Mis novelas están basadas en historias que he escuchado de los mayores»

Fulgencio Caballero Martínez. / lv
Fulgencio Caballero Martínez. / LV

Fulgencio Caballero Martínez, escritor y asesor fiscal

JESÚS YELO

Pese a ser un escritor tardío, Fulgencio Caballero Martínez (Barcelona, 1966) consiguió, después de pasar los cuarenta años, ser seleccionado entre los diez finalistas de los Premios Planeta en el año 2010 con su primera novela ‘La caja de membrillo’. Este escritor se considera un calasparreño más. Casado y con dos hijos, es asesor fiscal en la tierra del arroz, profesión de la que intenta evadirse a través de la literatura. En noviembre, además, fue primer finalista del I Premio Nacional de Novela Ateneo de Valencia. Dos meses antes también fue reconocido en el III Premio de Novela Leibros. Es autor, entre otros, de ‘Cien libras no son veinte duros’ y ‘Un día en el cielo’, donde narra una amarga experiencia de la II Guerra Mundial protagonizada por los combatientes españoles que participaron en la liberación de París.

¿En qué está basada su última novela: ‘Simún’?

-Transcurre durante los años setenta del siglo XX. Concretamente, en los días previos al abandono definitivo del Sahara Occidental por parte de España. Compagino ese escenario con el de Madrid de aquella época. ‘Simún’ es una dura historia sobre el entramado que durante años se dedicó al robo de bebés. El propio título, que hace referencia a una tormenta del desierto, es una metáfora que recuerda a aquellos que fueron capaces de arrasar con todo como un huracán, vulnerando los más elementales valores que puede tener la dignidad humana.

¿Usted escribe como afición o como profesión?

-Siendo una afición, escribir ha llegado a convertirse en una necesidad. Para mí, es una válvula de escape con la que poder amortiguar la rutina diaria.

¿Se ha enamorado alguna vez de un personaje?

-Todas mis novelas están basadas en historias que me han contado personas mayores. Con ellas he llegado a sentir un grado de empatía que incluso me ha llevado a convertirlas en algunos de mis personajes primordiales.

¿Con qué personaje literario se identifica?

-Con el desarraigado, el anónimo y el perdedor.

¿Qué suele poner en los libros cuando le piden una firma?

-Son tantos los libros que puede elegir un lector, que cuando alguno de ellos se decide por uno de los míos, lo primero que hago es mostrarle mi gratitud en una dedicatoria.

¿Existe alguna fórmula con la que se consiga ser un buen novelista?

-Aunque hay quienes son capaces de ser disciplinados en la redacción de una novela, yo me considero sumamente anárquico a la hora de planificar un proyecto literario y llevarlo a cabo.

¿Es posible vivir de la literatura?

-Es muy difícil. La gran mayoría compaginamos el trabajo con nuestra pasión literaria.

En materia de escritores, ¿cómo se encuentra la Región?

-Ha surgido un nutrido grupo de escritores, y debemos de empezar a ser conscientes de que en la Región existen autores de gran calidad.

¿En qué proyecto anda inmerso?

-En una estremecedora historia que transcurre durante los duros años del plomo, cuando ETA puso contra las cuerdas a la democracia española. Es un relato inspirado en las experiencias de un guardia civil que hipotecó su juventud en Intxaurrondo. ‘Pasos perdidos’ será el título de mi próxima novela.

¿Qué consejos le daría a un escritor que acabe de empezar?

-Pues que convierta su pasión por la literatura en un trampolín para ser feliz en la vida.

¿Manías a la hora de escribir?

-La soledad.

¿Cree que usted tiene algún punto débil como escritor?

-Soy incapaz de describir el dolor que, en ocasiones y con extrema crudeza, me han llegado a contar.